miércoles, 23 de enero de 2013

Alhabia.Almeria

Alhabia es un municipio español de la provincia de Almería, Andalucía. En el año 2012 contaba con 680 habitantes.Se encuentra situado a una altitud de 295 metros y a 27 kilómetros de la capital de provincia,Almería.

Alhabia se forma entre dos aguas, una situación privilegiada sobre tierras arcillosas que definirán esta alquería de origen musulmán, instalándose desde sus inicios un campamento ferial para el comercio de animales y una alfarería que atraían a comerciantes de toda la comarca.
Su topónimo de origen árabe tiene un significado polémico; según los historiadores tradicionales, es traducido por tienda de campaña o estanque de agua, una referencia histórica la primera y de carácter natural la segunda, por el pequeño lago que se formaba en la confluencia de los dos ríos, Andarax y Nacimiento. Aunque se puede constatar su evolución morfológica a lo largo de su historia, fue llamada Hayva, Aljaiba, Aljabia, Aljabiati, hasta su denominación actual en el año 1587.
La primera mención cultural de la alquería corresponde al siglo XIIdebida a Idrisi (geógrafo y cronista musulmán), el cual menciona el lago que se formaba entre los ríos e inscribe el lugar dentro de la actividad colonizadora y fundación en el territorio de Urs al-Yaman de unos 20 castillos en el siglo noveno, hecho que atestiguan los restos arqueológicos de las torres que defendían la alquería. A partir del siglo XIII, al crearse el reino de Granada, Alhabia formará parte de la taha de Marchena (taha, unidad administrativa en que los sultanes nazaríes dividieron todo el territorio alpujarreño), junto con los pueblos colindantes, sumando un total de diez lugares. 
Baza y las Capitulaciones de Almería en 1489,comienza la historia moderna de Alhabia, se instaura un nuevo poder político y religioso, con construcciones de nuevo cuño que cambiarán la fisonomía de la antigua alquería musulmana, dándole un perfil más castellano.
La taha de Marchenafue dada en recompensa a don Gutierre de Cárdenas y Chacón en 1494, por la ayuda prestada a los Reyes Católicos durante la Reconquista.Alhabia inicia el siglo XVI formando parte del señorío de los Cárdenas, posteriormente duques de Maqueda. Este siglo se va a caracterizar por una inestabilidad económica y demográfica como consecuencia de la rebelión de los moriscos y su definitiva expulsión en 1570, situación que se estabilizará en el siglo XVIII.
El siglo XIXirrumpe con elliberalismo, siendo lo más significativo para Alhabia el nuevo régimen de independencia que se concedía a su municipio, consecuentemente a la abolición del señorío deMaqueda y Arcos en 1835. Desde principios de siglo habrá un importante auge económico y demográfico, reflejado en la arquitectura neoclásica y ecléctica que se realiza en ese momento, como la iglesia parroquial, dedicada a San Juan Bautista, aunque la patrona es Nuestra Señora de la Visitación, de finales del siglo XVIII y primer tercio del siglo XIX (1834), de clara influencia neoclásica siguiendo un proyecto realizado en el taller de Ventura Rodríguez.
De la segunda mitad de siglo tenemos el llamativo edificio neoárabe llamado la Mezquita, más numerosos ejemplos arquitectónicos que se pueden admirar haciendo un recorrido por el pueblo. 


 En el inicio del siglo XX aún se mantiene el crecimiento demográfico y económico debido al cultivo de la uva de Ohanes, para ser interrumpido en las siguientes décadas. Cabe destacar como principal atractivo el simbólico monumento dedicado a la Mujer del Farmacéutico Rural de España en la persona de Carolina de Yebra y Rittwagen, obra de Santiago de Santiago, ubicado en el jardín de la casa familiar, frente a la farmacia (fundada en 1871), la cual es una de las de mayor tradición y solera del Valle Medio del Andarax.

Fuente:Alhabia

Alcudia de Monteagud.-Almeria

Alcudia de Monteagud es un municipio español de la provincia de Almería, Andalucía. En el año 2012 contaba con 151 habitantes. Se encuentra situada a una altitud de 1010 metros y a 88 kilómetros de la capital de provincia, Almería.
Desde Almería, en menos de una hora, se llega a Alcudia de Monteagud, en el corazón de la sierra de Filabres. Es una pequeña población de casas blancas y calles estrechas y laberínticas.
HISTORIA Y ORIGENES.
Alcudia significa en árabe el monte, y es que, efectivamente, el pueblo está sobre una elevación, a 1.003 metros de altitud, dominando la hoya o valle de Tahal. Como escribió alguien en el siglo XVIII, «su situación es deliciosa por estar cerca de lo encumbrado de la referida hoya». En lo alto del cerro, es decir, de Alcudia, nos encontramos con una de las mayores eras empedradas de la provincia de Almería y con una panorámica impresionante del valle de Tahal y de casi toda la sierra. Sólo por la vista ya vale la pena visitar el lugar. Al Este y al Oeste se divisan las dos grandes montañas totémicas de los Filabres, la que en la Edad Media llamaban Montahur (el actual cerro de Monteagud, un topónimo de origen latino con el que Alcudia amplió su nombre para distinguirse de las demás Alcudias que hay en el país) y el monte Nimar, siempre cubierto de nieve en invierno. Estos nombres permanecen aferrados a las montañas desde hace miles de años, como únicos testigos de antiguos idiomas desaparecidos. A pesar de su carácter efímero sólo son palabras, han resistido el paso de los siglos, las guerras y las invasiones mejor que otras creaciones humanas más sólidas y, en principio, más duraderas. Muy cerca de Alcudia, apenas enterrados, reposan los restos de aldeas y gentes que estuvieron aquí hasta el siglo XVI. Son las ruinas de Alhabia, Benimedalá, Benalguacil alto y bajo, Benixaume y Jemecí (el Xemeçit de los documentos antiguos).
La historia medieval de la zona es bastante atípica. Fue poblada tardíamente por grupos tribales, al parecer de origen beréber, que crearon todos los núcleos de población que aún existen y los que fueron súbitamente abandonados para siempre en 1570. Estos linajes familiares, estos clanes, formados por personas que se consideraban descendientes de un antepasado común ya fuera éste real o mítico, usaban su propio nombre familiar para designar las aldeas que construían y levantaban junto a ellas pequeñas fortificaciones generalmente torres con las que marcaban y defendían el territorio del clan. La mayor de estas torres es la de Alhabia (aprovecho para pedir a quien corresponda que se tomen las medidas necesarias que aseguren su conservación)
.Aquellos filabreses que siguieron siendo musulmanes en secreto, a pesar de haber sido obligados al bautismo tras la conquista del reino de Granada por los Reyes Católicos fueron barridos de la sierra en 1570, en lo que sin incurrir en ningún anacronismo podríamos calificar perfectamente como operación de «limpieza étnica». Hasta ese momento la Inquisición los persiguió y condenó por delitos tan increíbles como el que cometió una vecina de Alcudia en 1561: «Ysabel Lixarria, morisca, porque se lavó todo su cuerpo, envióse a Granada con secuestro de bienes»; o el de un vecino de Alhabia: «porque dixo que no se levantaba para no ir a misa y que daría un real por no oyrla».Fue entonces, para sustituir a los moriscos expulsados, cuando llegaron los últimos invasores de la sierra, los antepasados de los filabreses actuales. A Alcudia vinieron ganaderos de la sierra de Segura (Jaén), campesinos de Castilla la Nueva y un extraño grupo de pastores vasco-franceses originarios del «vizcondado de Mavelón de Sola, reino de Francia» que se proclaman orgullosamente «de nación navarra» en los documentos.Terminaron sustituyendo sus complicados apellidos por otros más aceptables para la mayoría de sus vecinos castellanoparlantes. Sin embargo, algo ha quedado de ellos, porque Sola es hoy un apellido bastante frecuente en la comarca.
UN PAISAJE HUMANO.

Sin salir de la era de Alcudia podemos observar un fenómeno que no es exclusivo de los Filabres, pero que tiene aquí una de sus manifestaciones más espectaculares: la existencia de un paisaje construido, de arriba abajo, por los seres humanos. Una sucesión interminable de muros de piedra cubre las montañas desde la base hasta las cumbres más altas y escarpadas a lo largo de kilómetros y kilómetros. Son miles de hectáreas que fueron aterrazadas con un esfuerzo y un derroche de trabajo inimaginables. El origen de esta obra inmensa de transformación del medio natural en un medio profundamente alterado y humanizado era desconocido hasta hace poco. Ahora sabemos que la mayor parte y la más dificultosa del trabajo se realizó entre los siglos XVII y XIX, aunque fue en la primera mitad del siglo pasado cuando esta forma de expansión agraria acompañada de un fuerte crecimiento demográfico alcanzó su límite máximo y su «techo» en todos los sentidos.
Actualmente casi toda la sierra de Filabres se nos presenta en palabras de un estudioso de la vegetación como un «mudo e inhóspito pedregal», pero no siempre ha sido así.
En el siglo XIX las grandes sierras de Almería fueron sometidas a un rápido y brutal proceso de deforestación. Hasta entonces bosques de encinas, pinos de diversas especies entre ellos el longevo y majestuoso pino laricio, alcornoques y madroños cubrían la sierra de Filabres. Aún subsisten restos de ellos que, por lo general, se encuentran en lugares de difícil acceso. Sin embargo, hay otros «restos» de aquellos bosques que pueden contemplarse cómodamente, sin salir de los pueblos.
En las iglesias de Alcudia, Benizalón, Bacares o Gérgal, el último y más prolongado aliento del arte islámico español, el arte mudéjar, los transformó en enormes vigas que nos dan idea del tamaño que alcanzaban los árboles, en estrellas de madera, alfardas, lacerías, moamares, racimos de mocárabes, arrocabes, alfarjías y arabescos. Estos árboles al contrario que la mayoría de sus congéneres tuvieron, al menos, un final digno.
FIESTAS DE ALCUDIA.-15,16,17 de Agosto - Fiestas patronales en honor a San Roque y 13 de Diciembre- Día de Santa Lucía.
Fuente:Alcudia de Monteagud.